Menuda
semanita nos ha dado la “burrocracia”. El martes recibimos la información
definitiva sobre qué habría que mandar a la embajada para aplicar la visa de
estudiante. Reunidos todos los papeles de los que llevo hablando todo este
tiempo, sólo me faltaban dos cositas. Rellenar una solicitud de visado de 24
folios en inglés y hacer copias compulsadas de nuestros pasaportes. Ahora
piensen durante unos segundos cuál de las dos tareas fue más complicada…
Error,
no fue rellenar el visado, eso me llevó sólo dos horas y una conversación de
Skype con Juan. Lo más complicado fue obtener una copia compulsada de los
pasaportes, nada más y nada menos que 4 visitas en 3 días a la
“Supercomisaría” de Las Palmas.