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martes, 17 de septiembre de 2013

XXXVIII Llegada a casa


El lunes 9 de septiembre salimos de Australia. Levantarnos sabiendo que era el último día que lo haríamos ahí no fue fácil. No parábamos de revisar todo, mientras nuestros compis ideaban en secreto un desayuno para los cuatro. En realidad ya habíamos desayunado, pero ese último café me supo a gloria. Nos dolió mucho despedirnos de ellos, hemos pasado en esa casa tres meses maravillosos y se había convertido en nuestro hogar.
Como teníamos poco, de camino al aeropuerto recibimos muchas llamadas y mensajes de despedida, nuestros amigos ya se habían despedido, pero lo hicieron una y otra vez. Total, que no podía parar de llorar. Esto me ha hecho reflexionar sobre la amistad. Relaciones que se establecieron y afianzaron en Melbourne en 5 meses, aquí he tardado en lograrlas años. Con esto no me refiero a amistades mejores o peores, sino a la rapidez con que aparecen los sentimientos, la ayuda sin esperar nada a cambio, un hombro en el que llorar o un oído que te escucha. Sin duda, lo mejor que nos llevamos de ésta experiencia, son los amigos.

lunes, 19 de agosto de 2013

XXXV Una de cal y una de arena, así es Australia


"A Better Life. The search for something better, whether a job, a home, wealth or climate, continues to draw migrants to Australia -not all find what they are looking for". Foto tomada en el Museo de la Inmigración de Melbourne.
Estas semanas de silencio en el blog se deben a que estamos pasando serias dificultades. Con la visa parecía estar todo hecho; a falta del chequeo médico obligatorio, no habíamos tenido ningún problema, habían aceptado los papeles del matrimonio, el COE y todo estaba correcto.
El problema ha llegado durante el medical check de Aitor. Una anomalía en el análisis de orina ha detenido todo el proceso desde el día 6 de agosto. Ha tenido que ir a médicos y pasar pruebas que el seguro (Bupa) no cubre hasta no tener la “visa granted”. ¿Nos quejamos de la sanidad española?. Para que se hagan una idea, una consulta de 20 minutos cuesta $70 y un análisis de orina $65. La cosa no para ahí, ya que ha necesitado análisis de sangre y esta misma mañana hemos sabido que su problema va más allá y necesita el diagnóstico de un especialista.

domingo, 26 de mayo de 2013

XXXI Dos meses en Melbourne

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El tiempo está pasando muy rápido, ya hemos llegado el ecuador de nuestra visa y es momento de ir tomando decisiones sobre qué hacer. ¿Intentamos extender la visa o volvemos a casa?. La decisión es muy difícil de tomar, las condiciones no son las más propicias para seguir aquí, pero por otro lado volver a casa significa retomar la situación anterior, esa que nos empujó a salir de la isla para buscar una vida mejor.
La parte positiva de quedarse, es que seguiríamos mejorando el inglés y al menos aquí hay algo de trabajo. El problema es que extender la visa supone un gran desembolso de dinero, supone acabar con nuestros ahorros para darnos aquí una segunda oportunidad, ¿merecería la pena?. Hay que valorar mucho las consecuencias para no equivocarnos al tomar la decisión. Igualmente, para la nueva visa intentaríamos no cometer los errores que anteriormente. Aplicaríamos como pareja con papeles de por medio y buscaríamos un curso mucho más barato al que asistiría sólo uno de los dos.

sábado, 18 de mayo de 2013

XXX Cambios que están por venir

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El frío no está hecho para los canarios. Para nosotros estar a cinco grados es algo excepcional y quizá, motivo de celebración, si algún día de invierno vamos a Tejeda (en la cumbre de Gran Canaria para el “extrajero” que nos lea), esperando, la mayor parte de las veces en vano, que caiga nieve. Podemos soportar doce grados como lo hacíamos en Valsequillo, cuando entraba la noche. Pero, ¿esto?. Levantarse cada día a cinco o seis grados no tiene perdón de dios. A esto, hay que sumarle la lluvia y el viento de la Antártida, cuando se juntan los tres elementos es algo horrible. Como dice nuestro compañero de piso, “¡Welcome to Melbourne!”. A pesar del frío tan grande (para nosotros), hemos de reconocer que la ciudad en otoño es preciosa, nunca habíamos visto parques llenos de hojas secas ni las tonalidades rojizas que adquiere el paisaje. Pienso que al ver eso nos podemos olvidar un poquito del “fucking pelete”. También es nuevo para nosotros, eso de vestirnos por capas como las cebollas, jamás me había puesto abrigo cada día. ¡Ay! Cómo se echa de menos el paraíso…

lunes, 1 de abril de 2013

XXII Chapter 2: Welcome to Melbourne

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Llegamos al hotel a las 9 de la mañana, pero no podíamos entrar a la habitación hasta las 3 de la tarde. A las 10 nos permitieron dejar las maletas así que tuvimos que ir de paseo involuntario hasta que se hiciera la hora. ¡Menuda gracia! Llevábamos 3 días sin ducharnos y sin apenas dormir, así que nuestro primer día fue bastante raro, por no decir desagradable. Andábamos borrachos de sueño, no pudimos disfrutar de las sensaciones de conocer algo por primera vez, más que excitante nos resultaba indiferente, sólo queríamos meternos bajo el agua y dormir.